15Mar

Un contador de prosperidad y desarrollo

Cada primero de marzo se recuerda una fecha histórica, porque en el año de 1975 se institucionalizó el día del Contador Público.

Es una tradición que logra sus primeros 52 años de existencia como homenaje a un profesional integral, que a pesar de su discreto protagonismo es una de las piezas más importantes dentro de la cadena de fortalecimiento de la razón de ser de una empresa, pública o privada.

Esa profesión de aires misteriosos porque en sus pasillos se encontraban personajes de poco hablar, casi que sombríos y solitarios, porque durante mucho tiempo se habían limitado solo a cuadrar números y a memorizar normas oficiales, sentado frente a un escritorio lleno de papeles, con lápiz en mano llenando los libros de oficio con interminables cifras y largas jornadas de trabajo, paulatinamente ha salido de ese cascarón estigmatizante convertirse en un asesor más jovial, moderno, sensible, e interactivo que tiene el poder de afectar positivamente las decisiones más trascendentales de cualquier unidad productiva y formular recomendaciones efectivas, con base en los estados financieros de una organización empresarial.

Y nos preguntamos ¿que sería en este momento de la sociedad sin ti? apreciado contador. Eres un elemento vital dentro de la estructura de cualquier empresa, con tu creatividad logras adaptarte a los cambios del entorno, con tu inteligencia eres capaz de analizar la información de manera oportuna, con tu razonamiento lógico puedes obtener un correcto estudio de las estrategias a seguir. Ante cualquier situación nos brindas “fe pública”.

Por amor y pasión a tu profesión has logrado llegar donde te encuentras, y aunque muchas veces las situaciones se tornen difíciles, siempre estás ahí para hacerle frente. Pueda que a veces sientas que tu esfuerzo y trabajo no han sido valorados como debe ser, nunca dudes de tus capacidades excepcionales.

Lograr cuadrar un balance, encontrar un error en una diferencia de saldos, y otros temas relacionados con el intrincando mundo de los ejercicios financieros, desempeñados con lujo de competencia, demuestran que definitivamente nadie es más veloz que tú en épocas de cierre; eres especial, amigo Contador. Eres un ser fundamental, esencial, importante, eres contador, el hombre de las cuentas, el luchador de los balance. Una labor maravillosa que merece todas las felicitaciones posibles. Gracias por ser un contador de prosperidad y desarrollo. Sigue así que vas muy bien. Mañana será y serás mejor.